domingo, 2 de mayo de 2010

"EL SEÑORITO GERARDO". 2ª PARTE.

Fuente: libro de visitas de cadiar-alpujarra.com
 
EL SEÑORITO GERARDO


Continuación del artículo publicado en "la Revista de la Casa de Cádiar, Yátor y Narila" por Francisco Alcázar en su edición nº 26.

"EL SEÑORITO GERARDO". 2ª PARTE.

Volvamos a Gerald Brenan, o sea, el señorito Gerardo. Buscó un lugar económico donde pasar un tiempo y se encaminó "al sur de Granada", a la comarca de La Alpujarra. Visitó distintas localidades; a punto estuvo de alquilar una casa en los Bérchules, y, finalmente, se acomodó en Yegén donde vivió unos años. Gerald Brenan, o sea, el señorito Gerardo, recibió la visita de sus amigos, famosos intelectuales, particularmente del llamado grupo literario de Blomsbury. A Yegen volvió en algunas ocasiones y adquirió conocimientos y experiencias que son la base de su libro más leído "Al sur de Granada". ( Esta revista se hizo eco en su momento de una película de igual título; siento no poder opinar sobre su valor documental). Libro escrito en inglés, que el autor, en una entrevista muy posterior, lamentó que se hubiera traducido al español.

Los personajes aparecen con nombres supuestos para así preservar su intimidad, particularmente aquellos que no salen muy bien parados. La intención fue buena pero no el resultado: en los pueblos todos nos conocemos aunque se cambie el nombre, y, además, se le agrega a la persona afectada otro sobrenombre que puede convertirse en apodo. A pesar de los tópicos y algunas inexactitudes el libro resulta informativo, sobre todo para los que no son del terreno.

En Cádiar estuvo varias veces y la define como"una aldea grande y próspera". De su paso camino de Yegen con un amigo es el siguiente párrafo: "Llegamos a Cádiar poco antes del anochecer y para entonces Lytton se encontraba tan exhausto que manifiestó que no podía seguir adelante. Subimos a la posada y buscamos la mejor cama, pero un vistazo le hizocambiar de opinión y decidió continuar". Poco a poco, el que despreciaba a las españolas y afrentaba los vicios del cacique de pueblo, fue metiéndose él mismo en este papel, con notables resultados "Cuando herede el dinero de mi tía abuela –confiesa- encontraré una de estas sensuales muchachas de cabellos negros y tez morena y la haré mi querida". Antes de que llegara el dinero de Inglaterra consiguió su objetivo, para ello"utiliza el viejo truco de enseñarla a leer y escribir hasta llegar al objetivo propuesto de entablar una relación apasionada". Es perfectamente comprensible que una adolescente, casi niña, se sintiera seducida por un hombre que en apostura, en cultura y aun en frescura no tenía parangón con los mozos rústicos del lugar. Luego vino un largo rosario de engaños, celestinas, renuncias, ausencias, chantajes, encuentros, desencuentros, añoranzas, vidas rotas…entre el inglés, la rústica lugareña y la hija de ambos, Elena y luego por nombre Miranda, o Miranda Helen. La peor parte de este auténtico culebrón le cupo, estaba cantado, a la madre de la criatura, Juliana Martín Peregrina. (En el libro del que recojo estas citas, "Crónica de Gerald Brenan", de Antonio Ramos Espejo, Centro Andaluz del libro, S.A., Málaga, 2002, encontrará el lector abundante información, de la que destacaría la larga entrevista con Isabel, la hermana de Juliana, en enero de 1989, págs. 43-45. Desgarradora la conclusión de Isabel: "Esto no es más que una historia de pobres").

Nuestro autor se interesó también por la literatura española. Hasta se atrevió con un breve ensayo sobre san Juan de la Cruz. Cabe preguntarse hasta qué punto el flemático, anglicano y elegante escritor establecería la necesaria empatía con el apasionado, católico y pequeño gigante de la poesía barroca española. Gerald Brenan, o sea, el señorito Gerardo, continuó escribiendo relatos de viajes que describen la España de los cincuenta y artículos para la prensa, pero, sin duda alguna, es el ya citado libro "Al sur de Granada" el que más fama le dio y el que más nos puede interesar a los alpujarreños.
Es justo reconocerle a este autor la labor divulgadora que ha supuesto para La Alpujarra. Ignoro en qué parte será responsable de que con nosotros viva una importante y creciente colonia de ingleses que nos honran con su presencia.

Gerald Brenan, o sea, el señorito Gerardo, alternó su vida entre España y Gran Bretaña. Prefirió pasar sus últimos días en Andalucía y fue recibido con todos los honores por las autoridades andaluzas, muriendo en la localidad malagueña de Alaurín el Grande el 19 de enero de 1987 Descanse en paz el señorito Gerardo. Y también sus allegados.

Fuente de la Información: Revista de la casa de Cádiar, Yátor y Narila. Artículo publicado por Francisco Alcázar.

martes, 27 de abril de 2010

EL SEÑORITO GERARDO.

Fuente: libro de visitas de cadiar-alpujarra.com
 


Ahora que está tan de actualidad en la Alpujarra la figura del escritor hispanista de origen británico Gerald Brenan (como consecuencia de la iniciativa del Ayuntamiento de Alpujarra de la Sierra de recuperar e impulsar la rehabilitación de la antigua pensión donde se hospedo el escritor en su periplo por la Alpujarra con el fin de realizar un museo o centro de estudios en dicho lugar), quizá sea el momento de acercarnos de la mano de nuestro paisano Paco Alcázar a la figura de tan insigne visitante.. Para ello reproduciremos un artículo publicado en la "Revista de la Casa de Cádiar, Yátor y Narila" en su edición nº 26.

Nota por lo extenso del artículo lo publicaremos en dos entregas.

"EL SEÑORITO GERARDO". 1ª PARTE

El nombre de Gerald Brenan es muy popular en La Alpujarra. Prácticamente no encontrará usted ninguna publicación sobre nuestra tierra que no dedique unas notas o un capítulo entero a glosar su figura. Y todas, sin excepción, en un tono laudatorio, casi hagiográfico, que lo incluyen con todo merecimiento en la nómina del por otro lado ya nutrido santoral laico, si se me permite la expresión.

Cuando llegué a Válor, mi primer destino, tenía ya algunas noticias del famoso escritor. Válor está cercano a Yegen, donde Gerald Brenan vivió un tiempo, y probablemente algunos vecinos tendrían familia en los dos pueblos: se me presentaba la oportunidad de conseguir datos inéditos de su vida. A los veintidós años se mantienen intactas las ganas y la ilusión de aprender. La verdad es que obtuve un testimonio directo y valiosísimo, que conservo como su fuera de ayer, gracias a la dueña de la pensión donde residí aquel año. Adoración era menuda y ágil, siempre ocupada en las mil tareas de una casa. Atendía diligentemente a su esposo, a sus dos hijos y a unos jóvenes maestros, además de otros parroquianos que acudían ocasionalmente. De sus riquísimos guisos conservo en la memoria y en el paladar unas tortillas de espárragos trigueros que sus hijos recolectaban en los feraces bancales de la vega de Válor. Su amable trato, agradable aspecto e interesante conversación eran otros tantos alicientes de aquella buena mujer. Siempre se ha dicho que "como en la casa de uno, en ningún sitio se está mejor"; pero esta vez no era cierto, y eso que yo traía el listón muy alto. Por supuesto, no me ocurrió como a aquel que preguntó a la dueña del hostal que si tenía habitación libre. "Si, sí, pase usted, que aquí se ve a encontrar como en su casa". La respuesta fue fulminante: "¿Como en mi casa ha dicho usted? Ahora mismo me voy" Y bajó las escaleras de dos en dos. Mi patrona conocía muy bien Yegén y hasta creo que vivió y tenía familiares en este agraciado pueblo; así que le dije: "Entonces habrá oído hablar, o incluso conocerlo de niña, aGerald Brenan. Era un inglés que se vino a Yegen y estuvo allí en los años 20 y 30. ¿Se acuerda usted? Y me contestó sin vacilar:
¡Pues claro que me acuerdo! Usted se refiere al señorito Gerardo. No me hable, no me hable. Menudo… No le digo más que perdió a una pobre muchacha; dieciséis años tenía la criatura, y luego… Ciertamente, muy despistado debía de estar aquel señor para perder una adolescente en un pueblo tan pequeño donde todos se conocen. La encontró a los nueve meses con una preciosa niña, rubia como su padre; pero ya no le interesaba el hallazgo. Luego, a instancias de sus amigos y legítima esposa americana, le arrancó de sus brazos a la niña convenciéndola de que era lo mejor para las dos. La niña cambió de ambiente, de nombre… y no vio más a su madre. Aquella pobre madre vivió siempre con ese desgarro e intentó obsesionadamente ver a su hija, o creyó que era ella, en otras ocasiones, antes de morir ciega. Pero esta es una larga historia que leí posteriormente. No conseguí enterarme de la opinión de la amiga feminista del escritor, la famosísima Virginia Woolf.

La conversación se prolongó un tanto, Adoración era una mujer muy prudente y educada. Sobre lo que me contó tampoco hay por qué airearlo, para eso están los libros. Algunos escritos recogen el tratamiento de "Don Geraldo", con "l", pero no he leído ninguno con el de "señorito", apelativo que me parece muy certero y expresivo, y que mis posteriores lecturas no hicieron sino confirmarlo. Aquí se cumplió el dicho evangélico "porque habiendo escondido estas cosas a los sabios y prudentes, las revelaste a los pequeños" (Mateo, 11-25). El sentido del termino "señorito" no tiene por que ser necesariamente ni siempre peyorativo. Todos hemos conocido señoritos que eran excelentes personas y otros que no lo son tanto. Se cuenta que cuando el jovencísimo Federico García Lorca fue a Madrid a matricularse en la selecta Institución Libre de Enseñanza, tuvo que dar sus datos personales. Tras pedirle el nombre y apellidos del padre, continúo el funcionario de la Secretaría.

¿Profesión de su padre? El joven no pareció entender e inquirió a su vez.
-¿Profesión?
-"Sí, sí, la profesión. ¿En qué trabaja su padre?- precisó el secretario. Ahora sí entendió la pregunta el avispado alumno Y aclaró con toda naturalidad:
-No, mi padre no trabaja. Mi padre es señorito.
La anécdota bien pudiera ser cierta o falsa, lo que interesa en estos casos es su valor ilustrativo. Gerald Brenan, o sea, el señorito Gerardo, un distinguido oficial del ejército inglés, llegó al puerto de la Coruña en septiembre de 1919. Tras su baja en el ejército y no gustándole el cerrado ambiente de su patria (en todas partes cuecen habas) decidió vivir una temporada en España. No hizo sino seguir una costumbre de viajeros ingleses que, al menos desde el siglo XVIII, venían a nuestra patria y algunos se convirtieron un consumados "hispanistas".
Sus primeras impresiones fueron "descorazonadoras", con adjetivos rayanos en el desprecio de ciudades y gentes; la Alhambra le pareció "vulgarmente presuntuosa y enlodada"; donde esperaba encontrar "hombres envueltos en largas capas, con la daga al cinto, y mujeres en pinturas goyescas luciendo mantillas y peinetas" vio "una raza sombría y paticorta". Traía los tópicos y prejuicios con que suelen venir muchos a España y se consideran, cómo no, superiores. Algunos, animados por las mejores intenciones, intentan redimirnos de nuestro secular atraso y otras arraigadas rémoras. España ha sido siempre pródiga en gentes dispuestas a salvarla, a modernizarla definitivamente. Con tanto salvador, no es que quede salvada, es que queda salvadísima. Unos imponen su adecuada solución y otros hacen tabla rasa con medidas radicales. Y por si no bastara, usando la terminología acuñada por Miguel de Unamuno, de fuera vienen los hunos a ayudar a los unos, y los hotros a apoyar a los otros. No faltan casos en que los unos se pasan al bando de los otros y viceversa, y los hotros juegan a convencer a los unos, o los hunos a los otros, y todo complicado con disensiones y rivalidades dentro de los unos y los otros, azuzados por los hunos y los hotros… ¿Me explico?

¡Qué se va explicar, hombre, qué se va ha explicar! Con ese galimatías de los hunos y de los hotros, de los de dentro y los de fuera…

Pues mire usted lo que son las cosas, precisamente Gerald Brenan, o sea, el señorito Gerardo, realizó un meritorio esfuerzo para desentrañar este lío y publicó un libro en el mítico Ruedo Ibérico con el significativo título de "El laberinto español" donde trata de explicar la convulsa situación de la España de los años 30. No sé si tener tanta gente de fuera dispuestos a ayudarnos es una suerte o una desgracia, aunque algunos "se hartaron de matar españoles como conejos y a quienes nadie había dado vela en nuestro propio entierro" en expresión tremendista de Camilo José Cela. En todo caso ha sido una constante histórica, nuestro Federico García Lorca, en su Romancero Gitano, lo expresó de forma bella, concisa y hasta premonitoria: "Señores guardias civiles/ aquí pasó lo de siempre, / han muerto cuatro romanos/ y cinco cartagineses". Otro granadino, el españolísimo y atormentado Ángel Ganivet, dijo algo así como que el español vive en continua e interior guerra civil, pero no me haga mucho caso que cito de oídas.

¡Qué barbaridad! Y ese tío con nombre de instituto, ¿quién era?

Un señor digno de leerse; pero mejor lo dejamos para otra ocasión, pues con tanta cita pierdo el hilo.

Fuente de la información: "Revista de la Casa de Cádiar, Yátor y Narila", articulo publicado por Francisco Alcázar.

NÚMERO PREMIADO EN LA RIFA DE SAN MARCOS DE LA COMISIÓN DE FIESTAS

Fuente: libro de visitas de cadiar-alpujarra.com


El nº premiado en la rifa de San Marcos ha sido el 279, número que coincide con las tres últimas cifras del número premiado en el sorteo de la O.N.C.E del día 23 de abril. La rifa ha sido vendida y el beneficiario podrá recoger el premio.

Por otro lado, la fiesta de San Marcos transcurrio con total normalidad. Disfrutamos de un día espléndido de campo y hubo bastante asistencia de público, por la tarde-noche en la verbena también hubo bastante gente.

Fuente de la Información: Comisión de Fiestas de Cádiar.

RENOVACIÓN DEL D.N.I.

Fuente: libro de visitas de cadiar-alpujarra.com


El próximo día 30 de abril acudirán a Cádiar un equipo de funcionarios del Ministerio del Interior para renovar el carnet de identidad a aquellos vecinos que lo tengan caducado.

Pueden inscribirse en la lista que se está confeccionando en el Ayuntamiento.

Fuente de la Información: Ayuntamiento de Cádiar.

viernes, 23 de abril de 2010

SAN MARCOS 24 DE ABRIL

Fuente: libro de visitas de cadiar-alpujarra.com
 
 
San Marcos el "rey de los charcos", antiguo dicho popular de Cádiar. El día de San Marcos es el 25 de abril pero en Cádiar se suele celebrar el sábado más cercano.

La celebración de San Marcos consiste en una romería en el campo. Los vecinos suelen acudir al cruce de "La Caseta" (cruce de la carretera de Torvizcón- Albondón). Allí la Comisión de Fiestas suele montar una carpa y por la tarde hay verbena. Este año actuará la orquesta "Mar Caribe".

Almediodía habrá habas crudas, tocino y cerveza gratis entre todos aquellos que se acerquen a la Carpa. Todo el mundo es bienvenido.

Fuente de la Información: Comisión de Fiestas del 2010.

miércoles, 21 de abril de 2010

EL INSTITUTO AL-CADI DE CÁDIAR PARTICIPA EN LA PRIMERA JORNADA EUROPEA ENERCITIES SOBRE ENERGIAS LIMPIAS.

Fuente: libro de visitas de cadiar-alpujarra.com


Jugar a construir ciudades energéticamente sostenibles puede ser también una asignatura más. Así lo han entendido profesores de ocho institutos de la provincia de Granada que han acudido hoy con sus alumnos a la cita propuesta por la Agencia Provincial de la Energía en el Parque de las Ciencias de la capital.

Autobuses con alumnos de Baza, Ugíjar, Benalúa, Cadiar, Laroles, Santa Fe, La Malahá y Granada capital se desplazaron hasta el Parque para participar en la primera jornada europea Enercities, una propuesta educativa para sensibilizar a los más jóvenes en el uso de energías limpias. La experiencia española servirá como ejemplo a los otros cinco socios europeos que en los próximos meses desarrollarán con sus estudiantes la misma actividad realizada hoy en Granada.

"Vosotros también tenéis un compromiso con la Tierra y debéis aprender a cuidar sus recursos porque son limitados", les explicó el Vicepresidente 2º, Julio Bernardo, en el acto de bienvenida. Junto al director del Parque de las Ciencias, Ernesto Páramo, Bernardo recordó a los estudiantes que tienen en sus manos "el futuro del planeta" y les animó a "despertar la conciencia para conseguir un mundo sostenible", un proceso de sensibilización que hoy comenzaba con un juego.

El reto comienza en un pequeño pueblo con un terreno para construir en el que los jugadores pueden levantar edificaciones y ampliar su ciudad. Pero, para ello, tienen que conseguir el equilibrio entre la sociedad, el planeta y la economía para llegar a una ciudad energéticamente sostenible en la que se haya reducido al máximo el empleo de combustibles fósiles. Poco a poco, y si se consigue este objetivo, los jugadores acumulan puntos con los que subir de nivel y contar con más espacio para construir.

El juego se ha desarrollado a través de un proyecto financiado por el programa de Energía Inteligente de la Comisión Europea con un presupuesto total de 1.458.437 euros y se ha presentado para su uso en aulas del Reino Unido, Países Bajos, Eslovenia, Grecia, Alemania y España a través de la Agencia Provincial de la Energía.

A través de una consultora se estudiará el impacto del proyecto para comprobar si los juegos de este tipo son un instrumento válido para sensibilizar al público objetivo en cuestiones tan complejas como las ciudades sostenibles. Los informes resultantes serán compartidos con la comunidad educativa, de forma que tengan una mejor información sobre el uso de estas nuevas plataformas en la formación.

Fuente de la Información: InfoCostaTropical.

ABIERTO PLAZO DE NUEVA INSCRIPCIÓN EN LA GUARDERÍA DE CÁDIAR.

Fuente: libro de visitas de cadiar-alpujarra.com
 

Ya está abierto el plazo para la inscripción en la Guardería Municipal (guardería "Garabatos") para el próximo curso.

Fuente de la Información: Ayuntamiento de Cádiar